viernes, 4 de marzo de 2016

Talento y Constancia

No sé como reaccionar ante algunas cosas. Ayer recibí un email de la editorial Luerzer's Archive, para decirme que había sido seleccionado como uno de los 200 mejores ilustradores del mundo. Y lo cierto es que tras la alegría y la sorpresa, siempre pienso que vale, puede que mi trabajo no esté mal, debo ser objetivo, pero no creo que esté ni entre los 20.000 mejores. Aún así, que se me tenga en cuenta dentro de esa exclusiva lista, es una auténtica pasada. No soy el mejor dibujando a mano, ni con vectores, ni pintando, ni modelando en 3d. Cada día me maravillo con las cosas que hace la gente de este mundillo, se me cae la baba con la de artistas de gran calidad que hay hoy en día. Paso habitualmente por sitios como Behance y no puedo evitar sentir envidia sana. Hay cosas fantásticas. Gente increíble. 
Y siempre pienso lo mismo -¡joder! me encantaría saber hacer eso!- Quizás, ese ¡joder! es la chispa de todo. Siempre quiero ser mejor. Siempre quiero aprender. Eso si que es cierto. Y quizás eso es lo que hace que no deje de dibujar ni un solo día. Ahora mismo, aparte de mi trabajo, tengo mucho más trabajo en casa, en horas en las que otros concilian la vida familiar, ven series, están en el sofá o crían hijos, yo me paso el tiempo dibujando, creando y sobre todo intentando crecer. Sin ir más lejos, ahora estoy centrado en ilustrar una serie de libros que verán pronto la luz, y cada ilustración que hago me lleva a un nuevo límite, me propone un nuevo reto, y lo disfruto, y disfruto mucho viendo mi evolución.
Recuerdo cuando hace ya 15 años más o menos, entraba en 3dtotal.com, página de referencia de infografía, CGI y VFX. Veía ilustraciones en 3d que me hacían flipar y soñaba con ser como ellos. En dicha web tenían una galería, digamos de élite, donde los moderadores de la página seleccionaban las miles de imágenes que les llegaban de todo el mundo, y solo publicaban las mejores, una o dos al día como mucho. Y claro, yo quería aparecer ahí. Pero obviamente no daba la talla ni como modelador, ni como iluminador, ni como renderizador, ni como nada en realidad. Pero comencé a mandarles mis trabajos. Tuve que leer emails (muy educados, eso sí) rechazando cada una de las imágenes que les enviaba. No llegaban a la calidad suficiente para ser publicadas. Pero decidí que si quería ser bueno con el 3d, tenía que conseguir salir ahí. Así que no dejé de intentarlo. Recibí unos 40 rechazos. Hasta que un día me dijeron, nos gusta, esta imagen es genial, la vamos a publicar. Nadie sabrá nunca la alegría que sentí. Iba a ser publicado en una de las galerías de 3d online más prestigiosas del mundo.
Más tarde, 3dtotal publicaron una serie de libros llamados "Digital Art Masters", donde recogían lo mejor de lo mejor, los 50 mejores artistas 3d del momento. Y aparecí entre ellos. Si no recuerdo mal, el tío que salía en las páginas anteriores a donde estaba yo trabajaba en Pixar, y el siguiente a mi estaba trabajando en una peliculilla de nada, en El Ataque de los Clones. Me sentí como un dios. Luego llegaron más libros, estuve tres años consecutivos entre los mejores del mundo en cuanto a 3d. Más tarde llegaron otras inquietudes, como el diseño de personajes. Salí en libros, revistas detodo el mundo. En 2013 fui elegido uno de los 200 mejores artistas digitales del mundo. Y ahora uno de los mejores ilustradores.
¿Y para que os cuento todo esto? Para deciros que no. Que no lo soy. La gente a menudo menciona mi talento. Mi arte. Y no, no tengo un talento especial. Realmente no soy especialmente bueno en nada concreto. Pero si tuviera que destacar algo de mi, algo que es lo verdaderamente importante. ¿Sabéis que es? Mi ENORME PE... Perseverancia. Si no soy bueno en algo, no paro hasta serlo. Y está claro que hay gente con más talento para ciertas cosas, pero el talento sin trabajo no es nada. Y la gente que consigue el éxito profesional es a base de un 95% de trabajo y un 5% de talento.
Así que aquí os dejo esto, para que reflexionéis. Para que sepáis que con ciertos valores como el trabajo duro y no rindiéndote nunca, al final se puede ser lo que uno quiera ser.
Y perdón por el tocho motivador en plan Paulo Cohelo, no era mi intención!! 

1 comentario:

M dijo...

De verdad Fran, eres único. Tienes talento, humildad, sabes dibujar, sabes escribir. Y seguro que tienes otras ENORMES cualidades ;)